Densidad de siembra y logro de plántulas en alfalfa -parte 2-

Federico Sciarretta
Forratec Argentina S.A.


Eficiencias de Implantación


El promedio de semillas sembradas/ha a altas densidades fue de 5,4 millones, el doble que el utilizado para siembras a bajas densidades que fue solo de 2,7 millones.

Utilizando 10 Kg/ha, el coeficiente de logro promedio tuvo un valor del 64,8 %, mientras que al utilizar 20 Kg/ha este parámetro disminuyó al 49,5%. Ahora bien, si tomamos un valor ideal de logro de 350pl/m2 y expresamos los valores obtenidos a campo como un porcentaje de ese valor; los resultados de este ensayo muestran que: utilizando la densidad más alta, el número final de plantas expresado como porcentaje fue de un 75,6% en contrapartida, con un 49,9 % de plantas establecidas en el lote con densidades de solo 10 kg/ha. Se observa en el gráfico de regresión lineal que el coeficiente de logro y el porcentaje final de plantas logradas son dos variables contrapuestas que explican en buena medida lo que sucede al utilizar densidades de siembra contrastantes. En primer lugar, la tendencia que sugiere la recta es que: un aumento del número de semillas/ha disminuye la eficiencia de siembra; pero por el otro lado, esa menor eficiencia en el cociente: plantas logradas/semilla sembrada es contrarrestada por un número final de plantas mayor en el lote, acercándonos a un objetivo inicial cercano a las 350 pl/m2.

Conclusión

Un mayor número de semillas viables/m2 condujo, en todos los tratamientos, a un stand más denso de plántulas establecidas a los cien días. Paralelamente se observó una tendencia opuesta entre el coeficiente de logro y el número de plantas. A bajas densidades no se logró un adecuado número de plantas por la cantidad de semilla sembrada y por el contrario a altas densidades, el aumento del número de semillas sin una mejor distribución repercutió de manera negativa en el logro a través de una mayor mortandad de individuos. Como sugiere Maguire (1981) este efecto podría deberse a un aumento de la competencia intraespecífica más temprana e intensa dentro del surco. Probablemente elevadas densidades de siembra deban ser acompañadas por un diseño de siembra diferente orientado a una mejor utilización de los espacios disponibles (siembra cruzada o al voleo) ya que según lo observado la competencia dentro del surco podría ser la limitante para expresar una mayor producción y respuesta. De esta manera queda claro que el logro de un buen alfalfar dependerá de tener en cuenta pequeños puntos que mejoren el establecimiento a campo durante la siembra; tales como: fecha de siembra, cama de siembra, sistemas de distribución de semillas y control de plagas y enfermedades, de otra manera el aumento en los kilos de semilla/hectárea más allá de un valor óptimo (que dependerá de la capacidad de carga de cada ambiente en particular) puede atenuar este aspecto pero de ninguna manera ser una solución eficiente al problema de fondo.


Bibliografía

Sevilla, G. H. Pasatino, A. M. Garcia, J. M. (2002). Producción de forraje y densidad de plantas de alfalfa irrigada comparando distintas densidades de siembra. Boletín informativo Estación Experimental Agropecuaria Hilario Ascasubi del I.N.T.A. (Pág. 164-170).

Maguire, W. S. (1981)The influence of seeding rates on yield and stand of alfalfa in Oregon’s Willamette valley. Station Bulletin N° 649, Agricultural Experiment Station Oregon’s State University. (Pág 1-20)
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