Densidad de siembra y productividad de alfalfa durante el primer año

Federico Sciarretta
Forratec Argentina S.A.

En las secciones anteriores se hizo referencia al efecto que tiene el aumento de la densidad en referencia al: logro de plantas y a la eficiencia de siembra en el cultivo de alfalfa. En este apartado se analizará cómo influyó esta variable sobre la producción de materia seca durante el primer año del cultivo. Como variables “predictoras” del rendimiento, se presentan en primera instancia, datos numéricos obtenidos a campo que relacionan: el n° tallos, n° plantas con la producción en KgMS/ha de los diferentes grupos de alfalfas (híbridas y sintéticas).

Breve marco conceptual
La ventaja de una mayor densidad de plantas logradas en etapas tempranas de la vida de la pastura se relaciona con mayor producción de materia seca en el primer año para los arranques más densos. Sund y Barrington (1976) demostraron que el rendimiento de materia seca durante el año de implantación se incrementaba con el incremento en las densidades de siembra, desde 5 a 36 kg/hectárea. Si bien por encima de 14 kg/hectárea las diferencias de rendimiento no eran significativas. Los mismos investigadores en 1972 concluyeron que el aumento del número de tallos/m2 se incrementaba levemente con el aumento en la densidad de siembra, pero esta diferencia desaparecía a medida que se avanzaba en el número de cortes durante el primer y segundo año, sin diferencias en los alfalfares de tres años. Sin embargo, pese a estas presumibles ventajas, los stands inicialmente muy densos tienden a perder plantas en mayor proporción que los logrados con densidades bajas, estabilizándose ambos en el segundo año en un número similar de plantas.

Resultados
Se observó una correlación significativa entre el número de plantas/m2 y la producción de tallos/m2 (valor p= 0,0027). Es decir, que a medida que se lograron más plantas/m2 , aumentó el número de tallos “potencialmente cosechables” en la pastura. Si bien, el ajuste de la recta de regresión, no es tan estrecho, los resultados muestran una mejor respuesta, en términos productivos, de los materiales híbridos por sobre los sintéticos cuando el stand de plántulas logradas fue mayor (figura 1). Por el contrario, los materiales sintéticos muestran una estabilidad en la producción de tallos independientemente del n° de plantas logradas. Además se observó un mayor número de tallos por planta individual a bajas densidades (3,13 tallos/pl) en comparación con altas densidades (2,12 tallos/pl).

En cambio, el coeficiente de correlación entre el rendimiento de materia seca y la producción de tallos por metro cuadrado, además de haber sido significativo (p < 0,0001) tuvo un mejor ajuste a la recta de regresión lineal. De acuerdo a los datos obtenidos de este ensayo, el modelo predice que el 50% de las variaciones en el rendimiento (KgMS/ha) pudo ser explicado por el número de tallos/m2. Además el rendimiento de la alfalfa aumentó 2,81 KgMS/ha por cada unidad de aumento en el número de tallos/m2.


Discusión
Con respecto al número de tallos/m2 y su efecto en el rendimiento; tal como sugieren Sund y Barrington (1972) un mayor número de plantas establecidas, en las situaciones de mayor densidad, podrían asegurar un mayor número de tallos a cosecha y un aumento en el rendimiento para los arranques más densos. En este trabajo se observó una relación estrecha entre el rendimiento forrajero y el número de tallos/m2. En cambio la relación entre el número de plantas logradas y el rendimiento no fue tan estrecha. Este efecto puede deberse a que existe una variación en la emisión de tallos por planta individual determinada por las condiciones del ambiente lumínico (Deregibus, 1983) y de configuraciones genéticas propias de cada cultivar; dando como resultado que: cuando las densidad de siembra sea elevada, la competencia por recursos aéreos y subterráneos es intensa y la producción de tallos por planta individual se reduce.

Como reflexión final es preciso aclarar que además del número de tallos/m2, como variable predictora del rendimiento; en alfalfa es posible explicar los rendimientos de materia seca a partir de la correlación e interacción de esta variable con otra variable numérica: el peso de cada uno de esos tallos (gramos/tallo).

Rendimiento Forrajero (KgMS/ha)=
Número tallos/ha * Peso (g)/tallo individual

Con los datos de este ensayo, es posible llegar a la siguiente conclusión: durante los primeros cortes de la temporada, la relación entre el rendimiento de materia seca y el n° tallos/m2 fue estrecha y determinante de la producción; mientras que a medida que se avanzaba con el número de cortes en el año (6 en total) comenzaba a ganar en importancia y predicción la variable: Peso/tallo individual. (Datos no publicados). Con esta síntesis queda claro que la diferencia productiva vinculada al aumento de densidad quedaría supeditada al primer ciclo productivo luego del cual comienzan a ganar en importancia y predicción otras variables como ser: peso de tallo, porte propio de cada cultivar, tasa de fotosíntesis, etc. y otros efectos que deberán ser estudiados para un mejor abordaje del tema en cuestión.


Bibliografía


Deregibus, V. Sanches, R.A. and Cassal, J.J. (1983). Effects os light quality on tiller production in Lolium sp. Plant Physiology N° 72 (Pág. 900-912).

Sund, J. M. y Barrington, G. P. (1976) Alfalfa seeding rates: their influence on dry matter yield, stand density and survival, root size and forage quality. Boletín de investigación Facultad de Agricultura y Ciencia. Universidad de Madison-Wisconsin (Pág. 1-32).

Sciarretta, F, L. (2012) Respuesta productiva de diferentes cultivares de alfalfa a la densidad de siembra. Tesis de Grado. Facultad de Agronomía. Universidad de Buenos Aires. (Pág. 1- 37).