Mitos y fracasos en la planificación, confección y utilización de las reservas forrajeras -1º parte-


Ing. Agr. PABLO A. CATTANI
Méd. Vet. HORACIO M. GENESIO

Cattani+Genesio
Ganadería Avanzada




Introducción


En los próximos 30 ó 40 años, la población mundial seguirá creciendo y se estima que alcanzará los 9.000 millones de personas aproximadamente para el año 2050, por lo tanto la demanda mundial de alimentos se duplicará generando un mercado que crecerá permanentemente y con una tendencia continua a largo plazo.
También se produciría un fenomenal crecimiento de las ciudades donde para el 2050 se estima que existirán aproximadamente 400 megaciudades, poniendo de manifiesto que aumentará la cantidad de personas que pasarán de vivir en ámbito rural a vivir en ciudades.
Esta dinámica genera importantes cambios en el estilo de vida de las personas y un avance en la escala social lo que trae como consecuencia lógica, el aumento en sus ingresos dando un fuerte impulso al crecimiento de las clases medias que pasarán a consumir alimentos de mejor calidad y de distintas características lo que podríamos sintetizar diciendo que demandarán mayor cantidad y calidad de proteínas, (carne y leche).
Al mismo tiempo, cada vez más, la competencia por el uso de los cereales aumentará como consecuencia de sus distintas utilizaciones. El empleo de cereales como el maíz y las oleaginosas para generar biocombustibles y energía también producirá un fuerte incremento en la demanda.
Cierto es que de la utilización de los cereales y oleaginosas en los distintos tipos de procesos industriales que surgen dan origen a una serie de subproductos que aportan recursos más que interesantes e insumos que se pueden utilizar en la alimentación animal.
La demanda nueva que se va generando, sobre la producción de cereales y oleaginosas sumada a la tradicional de productos agrícolas, genera un importante crecimiento en los precios y ésto ejerce una presión creciente sobre la utilización de distintos tipos de recursos pero hay uno sobre todo que es clave en estas actividades y es el suelo. La superficie cultivable deberá aumentar para poder satisfacer esta demanda de alimentos, y ese incremento se dará en los países en vías de desarrollo.
El resultado de esta disputa por el uso del recurso suelo trajo como resultado un importante incremento en los precios de la tierra y fuerte competencia entre las distintas actividades por la utilización de la misma.
La agricultura se verá obligada a competir por la tierra y el agua con los núcleos urbanos en expansión y con otras actividades.
La biotecnología, la aplicación de grandes y fuertes sumas de dinero, deberán ser puestas al servicio de este gran objetivo que es poder alimentar satisfactoriamente a los habitantes del mundo para que puedan cubrir sus necesidades alimentarias.
El desafío constante será producir cada vez más con mejor utilización de suelo pero con demanda creciente de insumos como fertilizantes, semillas, materiales genéticos que tengan y permitan mayor plasticidad y adaptación a distintos ambientes y condiciones.

Se deberán hacer entonces fuertes aportes de capital para lograr un desarrollo sustentable y crear la infraestructura necesaria para poder cumplir de manera eficiente y constante con este gran objetivo de poder cubrir los requerimientos alimentarios de millones de personas.
De la misma forma no es menos interesante y prioritario poder prestarle atención y adaptarse al cambio climático y contribuir a través de la actividad a su mitigación, ayudando a conservar los hábitats naturales, la protección de especies en peligro de extinción y el mantenimiento de un alto nivel de biodiversidad.
Cierto es que también, en la mayoría de las regiones del mundo menos personas viven y vivirán en las zonas rurales y un número incluso menor se dedicará a la agricultura.
En este escenario actual y futuro es oportuno considerar y pensar que al encontrarse el mundo con un escenario donde el punto de producción, utilización y reserva de cereales se encuentra en un momento crítico o al menos en la peor relación de los últimos años, el precio de los cereales y alimentos para utilizar en alimentación animal en los sistemas ganaderos actuales van a seguir siendo altos generando por lo tanto un fuerte incremento en los costos de producción.

La idea es poder concientizarnos que podemos utilizar de manera estratégica, inteligente y oportuna la conjunción de:

• La fotosíntesis que realizan las plantas, que partiendo de una fuente de energía renovable y no contaminante como la luz solar, con materia inorgánica son capaces de generar materia orgánica elemental para la vida en el planeta. (Esto lo realizan las plantas en la tierra y las algas en el medio acuático.)

• La utilización eficiente del recurso suelo, que constituye un conjunto complejo de elementos físicos, químicos y biológicos que compone el sustrato natural en el cual se desarrolla la vida en la superficie de los continentes.

• Una eficiente utilización del agua.

• Una especie como los bovinos que son rumiantes, tanto de carne como leche.




[Continúa el sábado próximo]