Uso potencial de los valles irrigados

Ing. Agr. Carla Roveglia



En la Patagonia Norte se pueden diferenciar dos áreas de producción bien definidas:

a) el secano, que comprende las regiones fitogeográficas del monte austral y pampeano, la precordillera de Río Negro y Neuquén y sierras y mesetas occidentales de Río Negro;
b) los valles irrigados de los ríos Negro y margen sur del Colorado.

En el área de Secano se reconocen tres tipos de regiones productivas:

a1) el monte austral y pampeano de la Provincia de Río Negro;
a2) el partido de Patagones (sur de la provincia de Buenos Aires);
a3) la precordillera de Río Negro, Neuquén y sierras y mesetas occidentales de Río Negro.

Si bien la ganadería de cría se desarrolla en toda el área de secano, estos ambientes presentan peculiaridades:

a1) En el noreste de la Patagonia, en la región del monte austral y pampeano, se desarrolla principalmente la cría extensiva, con un porcentaje de destete estimado entre 55% y 60% de terneros logrados y una base forrajera de pastizales naturales.
La producción de forraje es muy dependiente de las precipitaciones anuales, que fluctúan entre los 450 mm al norte y los 250 mm al sur, y tienen alta variabilidad entre años y entre meses.
El aumento del promedio de lluvias del último decenio, los grandes incendios de campo de los 2000 y 2001 al sur del río Negro, y las quemas controladas de predios más al norte, elevaron la receptividad de los establecimientos.
El aumento del precio del kilo vivo y el desplazamiento de la ganadería de la pampa húmeda a zonas marginales, causaron un incremento del 50% del stock bovino en el último decenio, elevando la carga animal a niveles críticos y poco compatibles con estos ecosistemas frágiles.
A medida que se avanza hacia el sur y el oeste de la región, menor es la receptividad de los predios y mayor su tamaño. Estas características se asocian con menores porcentajes y pesos de destete.

a2) En el partido de Patagones, sur de la provincia de Buenos Aires, la cría está siendo reemplazada por la invernada en base a verdeos de invierno, principalmente avena. Los verdeos constituyen la alimentación casi excluyente de los animales en engorde, hay un escaso uso de la suplementación con heno y granos, son sistemas con una alta dependencia de las lluvias. Los cultivos anuales de avena y trigo para grano son implantados en superficies desmontadas que se incrementan año tras año.

a3) En la precordillera de Río Negro y Neuquén y en sierras y mesetas occidentales de RíoNegro, la cría de vacunos, junto con la producción ovina y caprina, esta última localizada en el norte de Neuquén, constituyen las actividades agropecuarias más importantes. La región se caracteriza por una precipitación media anual que va desde los 200 mm en sierras y mesetas, hasta 800 mm hacia el oeste, concentrándose aproximadamente el 80% de las lluvias en el invierno. El tipo fisonómico florístico dominante es la estepa arbustiva graminosa, de productividad media a baja, con praderas muy productivas en los fondos de valles, conocidos como mallines.
El sistema de cría se basa exclusivamente en el uso del pastizal natural, excepcionalmente existen establecimientos que utilizan suplementación hacia el final del invierno. Una situación particular es la ganadería bovina de las dos grandes áreas de San Martín-Junín y la cuenca del Agrio-Huecú, en la provincia del Neuquén, donde los ganaderos desarrollan una actividad de tipo empresarial.

b)
Hay varias maneras de considerar las áreas bajo riego actuales y potenciales de la región, pero en todos los casos se observa que las subutilizadas y/o sin uso son abundantes y/o dominantes. (Figura 1)

De acuerdo a datos del Departamento Provincial de Aguas, en el norte de la Patagonia existen 857.160 has potencialmente regables, de las cuales hay más de 80.000 has con proyectos concretos. Coincidentemente el CAR 2005, informa que existen 291.781 has con dominio de riego de las cuales 119.719 has están sistematizadas y las dos terceras partes de éstas cultivadas.

Caracterización del ambiente
• Árido
• Precipitaciones entre 150/350 mm anuales
• Baja capacidad de retención hídrica
• Temperaturas medias anuales 14°C 15°C
• Período libre de heladas de 189 días (promedio de los últimos diez años)
• Vientos con velocidad media entre 10-15 km
• Alta heliofanía
• Suelos heterogéneos con gran variabilidad, menor a 2% M.O, levemente alcalinos

La mayoría de los suelos caracterizados por ser aluviales, jóvenes y de bajo porcentaje de M.O (menor a 2%), presentan baja capacidad de retención hídrica.

En la figura 2 puede observarse la superficie total cultivada y, la alta cantidad de hectáreas con forrajeras. A su vez, en la figura 3 se detalla la cantidad de has de forrajeras por valle.

La gran variabilidad en las precipitaciones anuales, posibilita complementar la cría en las áreas de monte con, la recría y el engorde en las áreas bajo riego.
[Continúa el sábado próximo]