Cómo elegir la fecha de siembra en maíces para silaje

Ing. Agr. Esteban Alessandri
Investigación y Desarrollo
Forratec Argentina S.A.



Últimamente, y debido a las condiciones ambientales ocurridas durante las etapas de cultivo de maíces para silaje de planta completa, los productores han tenido mejores resultados con el atraso de la fecha de siembra que en fechas tempranas. Pero, ¿es razonable tomar esta situación como representable de la totalidad de las condiciones climáticas y desarrollar una estrategia de producción en consecuencia? En el siguiente artículo se presentarán las herramientas con las que cuenta el productor para tomar una decisión en cuanto a la fecha de siembra de su cultivo de maíz.



Introducción


El rendimiento de un cultivo de maíz para silaje está determinado, en síntesis, por la producción de forraje en la planta completa. Esto incluye la espiga junto con la caña y las hojas. Como es sabido, la espiga es el componente más energético de la planta, por lo que su aporte es crucial para lograr una excelente calidad de silaje.

Se puede estimar, a grandes rasgos, que el 50% de la producción de forraje lo aporta la espiga. El aporte de espiga se verá afectado por las condiciones climáticas ocurrentes durante el período crítico del cultivo, que ocurre 30 días alrededor de floración. Se sobreentiende que el rendimiento en grano será mayor cuanto mejores sean las condiciones de radiación, temperatura, humedad, fertilidad en el mismo.


La relación entre la radiación y la
temperatura


El cociente fototermal (Q) indica la relación entre la radiación incidente (Ri) y la temperatura (T) para un período determinado, en nuestro caso en el período crítico. Para maximizar el rendimiento en grano, Q debe ser máximo entre los 30 días alrededor de floración, obviamente con una disponibilidad de agua óptima.
Sin restricciones de humedad, el crecimiento va a estar dado por la radiación incidente, que va a determinar fotosíntesis, y por lo tanto acumulación de materia seca; y por la temperatura, que determina la velocidad con que se cumplen las diferentes etapas del cultivo. Por lo que, cuanto mayor sea la radiación y más lento se cumplan las etapas, mayor será la acumulación de materia seca en cada etapa.

Las precipitaciones

Debido a que la gran mayoría de la producción de maíz para silaje se realiza en secano, ubicar el período crítico en el período de mayores probabilidades de disponibilidad hídrica (precipitaciones más agua en el perfil) es crucial para lograr un alto rendimiento de maíz. Sin aporte de agua de riego, el cultivo tiene que desarrollarse con el agua acumulada en perfil, de aquí la importancia del barbecho, sumado a los aportes puntuales por precipitaciones.

Es crucial conocer el contenido de agua en el perfil previo a la siembra para saber si con lo que se tiene acumulado se puede asegurar un rendimiento mínimo aceptable, para no tener que depender exclusivamente de las precipitaciones durante el período de cultivo.


Probabilidad de enfermedades

Con atrasos en la fecha de siembra, se expone al cultivo de maíz a un ambiente más propenso para la incidencia de enfermedades. Por esta razón, hay que tener presente qué enfermedades pueden ocurrir, elegir híbridos que tengan resistencia a las mismas, e incluso estar dispuestos a realizar aplicaciones de agroquímicos si el tiempo y el desarrollo del cultivo lo permiten.

Conclusiones

Como puede verse, la elección de la fecha de siembra involucra aspectos propios del maíz como a características del ambiente. Es muy importante prestar atención a los pronósticos de precipitaciones como también a los valores esperables de radiación y temperatura. Ya que con esa información se puede tomar una decisión basada en hechos más o menos certeros, y así las probabilidades de éxito serán mayores.

En resumen, en comparación con siembras tempranas, las siembras tardías resultan en i) menores tiempos hasta floración; ii) altas tasas de crecimiento del cultivo durante su etapa vegetativa; iii) bajas tasas de crecimiento del cultivo durante el llenado de granos; iv) plantas de mayor tamaño y v) menores índices de cosecha (relación espiga-planta completa)

Bibliografía consultada

Andrade, F.H., Sadras, V.O. 2000. Bases para el manejo del maíz, el girasol y la soja. Ed. Médica Panamericana S.A.