Las reservas nos permiten separar la producción de leche y carne, con la demanda diaria del rodeo



Ing. Agr. Sebastián Depino
Forratec Argentina S.A.


En años climáticos adversos y con las actuales cargas en nuestros sistemas, las reservas forrajeras son el bien más preciado. Necesitamos planificar y producir anticipadamente reservas con calidad y cantidad suficiente para minimizar los riesgos productivos y económicos.

En los sistemas intensivos actuales, las especies anuales son las que el productor normalmente ensila, siendo el Maíz el que mayor superficie alcanza rondando en la última campaña el 1.500.000 has. Luego sigue el Sorgo, Cebada, Raigrás, alfalfa y pasturas entre otras. Una de las ventajas de ensilar o enrollar una especie perenne es que su producción se define en 6-8 meses/año, o en 6-8 cosechas o cortes y es por eso que recomendamos volver a ocupar el 40-50 % la superficie del campo, con especies perennes y el resto de la superficie con especie anuales.

Si valoramos nutricionalmente al silaje o al Heno de alfalfa, no sólo nos aportará proteína degradable en rumen sino también fuente de fibra de alta calidad, ya que tiene mayor digestibilidad de la FDN que los silajes de maíz. En términos de Energía Neta de Lactancia, el silaje de Maíz puede disponer de 1.40 Mcal./kg. Ms y el Silo de alfalfa de 1.26 Mcal/kg. Ms.

Es decir con alfalfas agrícolas, logramos estabilidad y producción de tres ingredientes importantes en las dietas (Fibra de calidad, Proteína y Energía) entre otros ingredientes que también son importantes.
Es por lo anterior, que invitamos a nuestros clientes a que realicen el Margen Bruto del cultivo de Alfalfa, en lotes con rotación agrícola, de manera también de producir y transferir de un año a otro, un porcentaje según sistema (desde el 20 % al 80 %) de la cantidad de fibra a consumir el año siguiente, tal como hoy se transfiere el silo de maíz, dejando una menor proporción de la producción a factores climáticos. Es decir, para un rodeo de 300 vacas aprox. promedio año, y si transfiero el 100 % de la fibra proveniente de la pastura, necesitaría 70 has. de alfalfa agrícolas, para alimentar todo el año siguiente. Recordamos que la única diferencia es que eliminamos el agua del forraje que está húmedo en pastoreo (aprox. 18-20 % de Materia Seca) y ahora se lo ofrecemos al animal más seco en Silo (30-40 % Materia Seca) o menos 80-85 del % de Materia seca en Megafardo o Rollo o fardo.

Cabe mencionar que en estos sistemas la hacienda continúa en el campo, rotando en los lotes barbechados o que se dejan para pastoreo, abonando con sus deyecciones de orina y heces, para los próximos cultivos agrícolas.

Concluimos que mecanizando el consumo vía rollo o silo, el aprovechamiento de nuestras pasturas o alfalfas, diluimos el costo de materia seca producida, aumentaríamos aún más la carga o liberaríamos campo para otra actividad. Además, disminuiría el riesgo climático, disponiendo además de 1 año para la toma de decisiones.